Resumen de la vida de Edgar Cayce |
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Edgar Cayce manifestó uno de los talentos psíquicos más notables de todos los tiempos. Es conocido principalmente gracias a dos biografías: "Existe un río", de Thomas Sugrue ("There is a River", 1943); y "El profeta durmiente", de Jess Stearn ("The Sleeping Prophet", 1967). Se han escrito varias centenas de libros sobre su vida y su obra.
Edgar Cayce nació en los Estados Unidos el 18 de marzo de 1877, en una granja del Estado de Kentucky cercana a Hopkinsville. Desde su niñez, mostró facultades psíquicas fuera de lo común. A la edad de trece años, un suceso lo impactó profundamente: la aparición de un ángel quien le preguntó cuál era su mayor anhelo. Edgar respondió que desearía asistir a los demás, en particular a los niños enfermos. Al poco tiempo, se percató de que le era posible memorizar el contenido de sus manuales escolares durmiendo un rato con la cabeza apoyada en los mismos. Esta aptitud le favoreció en sus estudios, pero fue desapareciendo. A fin de ayudar a sus padres a criar a sus cuatro hermanas, todas menores que él, dejó el colegio a los dieciséis años y comenzó a trabajar.
En 1900, Edgar Cayce, con veintitrés años de edad, era viajante comercial cuando perdió la voz después de haber tomado un sedante. Desconcertados por su caso, los médicos no lograron sanarlo. Incapaz de expresarse más allá de un murmullo, tuvo que cambiar de ocupación. Consiguió en Hopkinsville un puesto de aprendiz de fotógrafo. Algunos meses más tarde, un hipnotizador ambulante lo hizo hablar normalmente bajo hipnosis. Sin embargo, en cuanto lo despertó, su afonía reapareció. La experiencia se repitió luego con ciertas modificaciones. Edgar entró en un estado similar al que le había permitido memorizar sus libros escolares en su adolescencia. Cuando estuvo dormido, se le pidió que indicara la causa de su mal y la forma de curarlo. Edgar obedeció y dio instrucciones precisas, gracias a las cuales recobró la voz. Ésa fue su primera "lectura" psíquica, realizada el 31 de marzo de 1901.
Se descubrió muy pronto que una vez sumido en su sueño autohipnótico, Cayce necesitaba únicamente el nombre de una persona y el lugar en que ésta se hallaba, dondequiera que fuese, para describir sin ningún error su estado de salud, recomendar un tratamiento y contestar las preguntas que la concernían.
En octubre de 1910, el diario 'The New York Times' publicó un largo artículo titulado: "Un hombre inculto se convierte en médico bajo hipnosis". Debido a que gente de todo el país recurría a él, Edgar Cayce, entonces fotógrafo profesional, empezó a efectuar cotidianamente lecturas sobre problemas médicos en sus horas libres. Aspiró a montar un hospital en el que un personal competente aplicaría las prescripciones mencionadas en las lecturas. Con el paso de los años, Cayce descubrió que podía disertar sobre cualquier tema. A partir de 1923, realizó lecturas no sólo acerca del cuerpo físico, sino también de la mente y del alma. La información transmitida se diversificó mucho. Entre otras cosas, abordó los grandes principios mentales y espirituales, nociones inéditas sobre la psicología y la parapsicología, el concepto de la reencarnación, la vida después de la muerte, la interpretación de los sueños, la percepción extrasensorial, la historia de la Creación, las civilizaciones antiguas, las religiones del mundo, los aspectos desconocidos de la vida de Jesús, las profecías.
Siendo cada vez más solicitado, Cayce abandonó su estudio fotográfico a fin de dedicarse a las lecturas y de buscar inversores para la construcción del hospital. En 1925, Edgar y su familia se instalaron en Virginia Beach, Virginia, donde un agente de bolsa neoyorquino había aceptado financiar el proyecto. El hospital, inaugurado en noviembre de 1928, funcionó hasta febrero de 1931. Tuvo que cerrar por falta de fondos, a consecuencia de la gran crisis económica de los años 1930.
En junio de 1931, se creó A.R.E. (Association for Research and Enlightenment, Inc.). La Asociación se concentró esencialmente en la medicina holística, la reencarnación, los sueños, los fenómenos psíquicos y el crecimiento espiritual. Durante la segunda guerra mundial, Edgar Cayce recibía una voluminosa correspondencia. En su intento por satisfacer la demanda creciente, aumentó el número de lecturas diarias a seis. En agosto de 1944, su agotamiento fue total. Falleció el 3 de enero de 1945.
Cayce dejó unas catorce mil lecturas. Éstas representan el más considerable conjunto de documentos psíquicos de la misma procedencia. Responden a casi todas las preguntas imaginables en la primera mitad del siglo veinte. Actualmente, innumerables personas en el mundo siguen beneficiándose de ese maravilloso legado.
| ¿Quién fue Edgar Cayce? |
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Durante cuarenta y tres años, efectuó “lecturas” en un estado de sueño autohipnótico, con la finalidad de ayudar a la gente. Se tendía en un sofá, cruzaba las manos sobre el plexo solar y entraba en trance. Entonces, bastaba indicarle el nombre de alguna persona y el lugar en que ésta se hallaba, dondequiera que fuese, para que pudiera hablar de ella y contestar las preguntas que se le hicieran acerca de la misma. Cayce generalmente disertaba con su voz habitual; una estenógrafa anotaba lo que se decía en la sesión, luego lo escribía a máquina, enviaba el original al interesado y archivaba el duplicado. Hoy en día, el A.R.E. (Association for Research and Enlightenment, Inc.), asociación que creó Edgar Cayce en 1931 en Virginia Beach, Virginia, pone a la disposición del público, en su biblioteca, 14.306 lecturas realizadas por Cayce, a las cuales se agregaron los testimonios, los comentarios y los seguimientos correspondientes. Esas lecturas representan el más considerable conjunto de documentos psíquicos de la misma procedencia. El A.R.E., que sólo tenía algunos cientos de miembros cuando Cayce falleció en 1945, es actualmente una organización de envergadura mundial. Permite a numerosas personas transformar su existencia gracias a la obra de este hombre muy sencillo que manifestó excepcionales facultades psíquicas. Edgar Cayce nació cerca de Hopkinsville, en el Estado de Kentucky, el 18 de marzo de 1877. Siendo el mayor de cinco hijos, se crió con sus cuatro hermanas en el ambiente de la vida rural de fines del siglo XIX, rodeado de sus abuelos, tíos y primos, que residían en los alrededores. Solía jugar con compañeritos ficticios, quienes fueron desapareciendo según él crecía. En aquella época, gran parte del país experimentaba un renacimiento religioso cuyo fervor podía explicar, al menos parcialmente, el profundo atractivo de Edgar por la Biblia y su aspiración de llegar a ser médico misionero. A esa edad, nadie hubiera sospechado la manera singular en que su sueño se concretaría. A los seis o siete años, contó a sus padres que tenía visiones sobrenaturales y que hablaba con su difunto abuelo. Ellos no le hicieron mucho caso, pensando que se trataba del fruto de una imaginación demasiado fértil. Edgar se refugiaba en la lectura de la Biblia, lo que le causaba tanta satisfacción que resolvió leer las Sagradas Escrituras del principio al fin una vez por cada año de su vida. Las historias y los personajes bíblicos ocuparon así un sitio privilegiado en su existencia. A los trece años, tuvo una experiencia que lo impactó para siempre: la aparición de un ser angelical, una bella dama, quien le preguntó qué era lo que más anhelaba. Edgar contestó que deseaba asistir a otros, en particular a niños enfermos. Al poco tiempo, se percató de que le era posible memorizar sus manuales escolares durmiendo un rato con la cabeza apoyada en los mismos, aptitud que ya no podía atribuirse a una imaginación desbordante. Sin haberlos leído previamente, era capaz de dormirse sobre libros o documentos de cualquier tamaño o complejidad y, al despertar, de repetir su contenido exacto. Esta habilidad le favoreció en sus estudios, pero fue desvaneciéndose. A fin de ayudar económicamente a sus padres, Edgar abandonó la escuela a los dieciséis años y trabajó con un tío en la hacienda de su abuela. El año siguiente, la familia se instaló en Hopkinsville. Edgar encontró empleo en una librería. Algunos meses más tarde, conoció a Gertrude Evans, de quien se enamoró. El 14 de marzo de 1897, cuatro días antes de cumplir veinte años, se comprometió con ella. Ambos decidieron casarse en cuanto él tuviera los recursos necesarios para fundar un hogar. Edgar perdió su cargo en junio de 1898 y pasó a ser vendedor en una gran tienda. En breve se trasladó a Louisville, ciudad comercial de Kentucky donde había conseguido un trabajo mejor remunerado en una importante librería. En la Navidad de 1899, regresó a Hopkinsville y se asoció con su padre, Leslie Cayce, entonces agente de seguros. Edgar empezó a viajar de ciudad en ciudad, vendiendo seguros, así como libros y artículos de oficina. En 1900, a los veintitrés años, cuando su situación económica le permitía vislumbrar un casamiento próximo, sufrió una fuerte afonía después de haber tomado un sedante. Al principio no se inquietó, creyendo que la afección sería pasajera. Viendo que persistía, consultó médicos y especialistas, que no lograron hacerle recuperar la voz. Incapaz de expresarse más allá de un murmullo, renunció a su oficio y buscó otro que no exigiera hablar mucho. En Hopkinsville le ofrecieron un puesto ideal, como aprendiz de fotógrafo. De hecho, aunque su padecimiento fuera incurable, estaría cerca de Gertrude y de su familia. A menudo lamentaba el no haber podido seguir estudiando para ser médico o predicador. Se reconfortaba leyendo la Biblia y se alegraba con la expectativa de casarse y de tener hijos. |
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